Alberto Amarilla, the ambassador of Cáceres for Spanish cinema

Alberto Amarilla, the ambassador of Cáceres for Spanish cinema
Alberto Amarilla, the ambassador of Cáceres for Spanish cinema

Acaba de salir Alberto Amarilla en Pasapalabra presumiendo nuevamente de Cáceres, la ciudad donde nació y que siempre lleva en la boca y en el corazón. Allí, en pleno prime time, le contó al presentador y periodista Roberto Leal que el corto que protagonizó junto a Elisabeth Larena (‘Eres tú’) había sido merecedor del Festival Internacional de Cine de Moscú, uno de los más prestigiosos del mundo.

El cortometraje, titulado ‘La Compañía’, cuenta la historia de una joven pareja que camina por la vía pública, tras haber dejado a los niños en casa, y salen a cenar. Hasta que una multitud se arremolina en torno al accidente de tráfico que sufren.

La avenida Clara Campoamor sirvió en 2022 de escenario a este rodaje dirigido por José María Flores, que cuenta con otro cacereño, Héctor Ramos, como productor, quien ha explicado a este diario que la obra aborda la pérdida del otro en el seno de la pareja. Ramos indica que la distinción de Moscú «nos cogió un poco por sorpresa y en plena distribución. Lo cierto es que el de Moscú es uno de los festivales más importantes del mundo dentro de la clase A. Está a la altura de Cannes o de Venecia».

Hector Ramos cuenta cómo surgió la idea de realizar el corto. «José María Flores es de Madrid y tiene familia en Extremadura. El nexo fue Alberto Amarilla porque juntos habían rodado ‘La Fièvre’. En mi caso, también escogí Cáceres como escenario en ‘Un buen hombre’, que rodé junto a Matías Valenzuela. A partir de ahí, venir a Cáceres fue fácil».

Ramos presume de ciudad. Con orgullo indica que estudió Producción Audiovisual en El Brocense, para luego marchar a la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños en Cuba. Ahora, en su natal Extremadura, sigue ideando producciones futuras mientras saborea el espaldarazo recibido en Moscú.

En la lista de galardones de la película no solo está la del festival ruso. ‘La compañía’ ha despegado con el Premio al Mejor Director conseguido en el Festival de Sant Joan d’Alacant, y es una de las obras que integran la shortlist de los Premios Fugaz 2024. El corto atesora ya 27 selecciones; ha recibido el premio al Mejor Guión en el Festival Raíces de Europa del País Vasco y no descarta ir a los Goya o a los Oscar: «No es una intención, es un sueño», recalca Ramos.

Precisamente, el director José María Flores ha sido seleccionado como uno de los 50 talentos emergentes españoles más relevantes de la prestigiosa lista Forbes. El también guionista fue reconocido en el Queens World Film Festival de Nueva York con ‘La Fièvre’ mientras su actor fetiche, Alberto Amarilla, presumió de Cáceres y de colegas de la gran pantalla en ‘Pasapalabra’.

Sin postureo

Y es que Amarilla es lo menos parecido al postureo porque ha sabido caminar por la senda de la vida para no ser una pose de sí mismo, un tipo auténtico, con todo lo que esa palabra conlleva: verdadero, vivo, genuino…. Si un día compartió algo importante contigo, ten por seguro que te quedarás para siempre en su corazón porque a él la fama ni le ha trastocado ni le ha hecho caer en la trampa del ego y la vanidad.

Por eso nunca se pone en la piel de personajes vanales. Por el contrario, todos a los que ha interpretado en su carrera profesional están marcados por el viaje a veces azaroso de la vida.

Alberto Amarilla (Cáceres, 1980) tiene un curriculum cinematográfico y teatral admirable que comenzó en la serie ‘Mis adorables vecinos’ y siguió luego en ‘El camino de los ingleses’, a las órdenes de Antonio Banderas como director. «Estoy disfrutando como pocas veces lo he hecho en mi profesión», confesaba un radiante Banderas en 2006. El malagueño apuraba entonces los últimos días de rodaje de su segunda película como realizador en Málaga, su ciudad natal. ‘El camino de los ingleses’ seguía de esta manera el paso de la adolescencia a la madurez de un grupo de jóvenes y los sentimientos contradictorios de los 20 años.

Incursión en el cine

Rodeado de sus actores protagonistas, entre ellos Victoria Abril y María Ruiz, y un jovencísimo Amarilla para quien esta película suponía su primera gran incursión en el cine, tras pasar por varias series y recibir distintos galardones como uno de los premios San Pancracio del Festival de Cine de Cáceres.

«Aprendí de Antonio Banderas que es un tío con la ilusión intacta. A mí me emociona mucho ver a una persona así. La ilusión es lo que te ilumina, aunque creo que todo es un proceso. Y no importa si en un momento estás oscuro, melancólico o has perdido la fe. Todo es ilusión», decía Amarilla poco después de aquel rodaje que lo catapultó.

Alberto Amarilla también ha formado parte a lo largo de su carrera del reparto de ‘Mar adentro’, junto a Javier Bardem y Belén Rueda, ‘Prime time’ o ‘Imago Mortis’, con Geraldine Chaplin, o la serie ‘Pelotas’.

También formó parte del elenco de ‘Fuga de cerebros’ como actor protagonista de una comedia española en la que encarnaba a El Chuli, un joven ciego que le despertó la sonrisa y le hizo sentir enorme empatía por el colectivo. «Me siento un poco identificado con ellos. Recuerdo que en el colegio o en el instituto cuando había un partido de fútbol se elegían a los dos capitanes, a los dos más guays, que yo nunca era . En la película este grupo de chicos tienen una relación fraternal pero casi por necesidad, por lo tanto esa relación se hace bastante fuerte. Es la gente diferente que se sabe diferente y que lucha todo el tiempo para no convertirse en perdedores y para aceptarse a sí mismos», decía en aquel momento Amarilla sobre el film.

‘La punta del iceberg’

El primer cortometraje que el cacereño rodó en Extremadura llevaba lleva por título ‘La punta del iceberg’ , dirigido por Rubén García y producido por la Agencia Freak. Lo rodó en 2008 y nació de un dogma, un espacio, unas horas, dos personajes y dos palabras (entreabierto y bandera). Este dogma surge en un curso de guión impartido por Michel Gaztambide (’La caja 507’ , ‘La vida mancha’ , ‘Vacas’), que con la proposición impulsaba a escribir un guión con base en lo aprendido marcando un primer estilo formal para la historia.

Pero además, Amarilla ha estado en ‘TQ’ a las órdenes de María Sánchez Testón, donde interpretaba a un hombre que había perdido a su mujer en un atentado terrorista. Luego lo hizo bajo la batuta de Mario Monzó en ‘El encanto’, la que fue su ópera prima rodada en Acehúche, el pueblo cacereño famoso por Las Carantoñas y bien conocido por el director puesto que su madre es oriunda de allí y él ha pasado decenas de veranos de su vida en un territorio que no le es ajeno.

En ‘El encanto’, Mario Monzó recreaba su vuelta a las raíces, era un homenaje a ellas porque «esta peli -confesaba Amarilla- tiene mucha mitología y su mundo está muy presente en esta tierra». Monzó es un director con talento que debutó en el mundo del cortometraje a lo grande con ‘El camino de Santiago’, que también tuvo como parte de escenario a Acehúche y del que además fue guionista, compositor, cantante y músico de la canción que aparecía al final en los títulos de crédito.

A todo pulmón

El actor cacereño continuaba así su camino de éxitos y enseguida preparó una incursión en el teatro con ‘Pulmones’, dirigida por José María Esbec; una obra del Centro Dramático Nacional que narraba el drama de una pareja que se desestabiliza al plantearse el impacto medioambiental que implica traer un hijo al mundo. De este pensamiento nacía la denuncia hacia la conciencia de una sociedad distraída -o quizá vencida- que elude responsabilidades al creer que todo está perdido y que ni siquiera indaga en qué somos y a dónde vamos.

«Somos una generación que ha vivido en la abundancia. Nuestros padres, nuestros abuelos, vivieron una guerra o una posguerra, pero nosotros tenemos lo que queremos, y cuando de pronto llega la crisis existe un desconocimiento total, porque la gente no sabe lo que es eso. No podemos seguir consumiendo al ritmo que lo estamos haciendo. A un ejecutivo que trabaja 16 horas diarias le dices que trabaje 8 y que va a cobrar la mitad para estar con su familia y disfrutar de sus hobbies, y le parece impensable porque siempre queremos más. Vivimos en un planeta que es riquísimo, pero estamos acostumbrados a que cuando nos comemos la comida, aun estando llenos queremos la tarta de chocolate», confiesa a menudo Amarilla.

Es decir, que el planeta sufre de bulimia… «Absolutamente de acuerdo. Los seres humanos sufrimos de bulimia aunque después lo vomitemos», responde el actor.

Después de triunfar con ‘Lorca de Saura’ junto a India Martínez y Saturna Barrio, Alberto Amarilla, aquel joven estudiante del Norba Caesarina que quería convertirse en actor, ha logrado cumplir su sueño sin perder de vista al fuerza de sus orígenes, de la que hace gala con patrio orgullo.

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